Jaime Pascual Torremocha

- Año de incorporación: 1980
- Año de jubilación: 2020
- Centro asistencial: Elche y Alicante
- Años que estuvo en la Mutua: 43
- Puesto de trabajo: Me jubilé como director de área de Alicante y Región de Murcia
¿Cómo ha sido la transición de la vida laboral a la jubilación?
Mi jubilación oficial fue el abril de 2020, pero un mes antes tomé las vacaciones no disfrutadas. Ese mes de marzo fue el inicio de la pandemia del COVID y mis planes, que básicamente consistían en realizar un viaje que tenía preparado se vino abajo. De todas formas, aproveché ese impasse para poner en orden todas las cuestiones que el trabajo no me permitió hacer en su momento. También me ayudó a reflexionar sobre las actividades que podía poner en marcha al entrar en una nueva fase de mi vida: disfrutar de mi familia de forma plena, volver a la Universidad, hacer un voluntariado y por supuesto retomar los viajes.
¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje de tu etapa laboral en la Mutua?
Obviamente trabajar en una gran empresa a nivel nacional, te aporta mucho aprendizaje a todos los niveles, tanto en lo profesional como en lo personal. Pero destacaría las relaciones personales, a nivel interno dentro de la Mutua como fuera de la misma. He tenido la gran suerte de trabajar con grandes personas de las que he aprendido muchísimo, son amigos más que compañeros y me honra decir que conservo esa amistad con muchos de ellos. Y no solo en los centros donde he trabajado sino a nivel de toda la Mutua. No me olvido de los colaboradores y mutualistas entre los que sigo conservando grandes amigos.
¿Qué momentos o experiencias destacarías como los más significativos durante tu tiempo en la empresa?
Más de 40 años dan para muchos momentos y experiencias. El primero de ellos fue cuando me nombraron director del centro de Elche, no me lo esperaba, ni siquiera me dieron tiempo para pensarlo, pero acepté el reto. Otros que recuerdo como hitos fueron los traslados del primer centro, que no llegaba a los 200 metros, primero a uno de 600 y al actual con más de 1000 m2. Esta experiencia curte mucho ya que aprendes desde cómo convencer a la dirección de la mutua, el posterior paso por el Ministerio, arquitectura, ingeniería, fontanería, instalaciones de rayos, y casi todos los oficios que son necesarios para su puesta en marcha. Tampoco me olvido de mi promoción a director de área junto con el actual subdirector general corporativo, Antonio Sancho a propuesta del también jubilado Antonio Martínez y de todos los cambios que hubo en la Comunidad Valenciana. Con ellos dos, con los directores de centro y resto de compañeros que han estado bajo mi tutela, creo que han sido los años de los que guardo un mejor recuerdo.
¿Qué consejos darías a los empleados más jóvenes basados en tus experiencias y aprendizajes en la empresa?
La sociedad desde el inicio de mi entrada en Asepeyo ha cambiado mucho y creo que dar consejos es tarea compleja. De todas formas, creo que hay algunos que son atemporales y se pueden aplicar no solo en el trabajo sino en la vida: disfrutar de lo que haces tanto a nivel profesional como personal, ser honesto, tratar como quisieras que te trataran a ti a tus compañeros y cultivar la gratitud.
La estabilidad, la posibilidad de mejorar tu formación y las ventajas sociales creo que marcan la diferencia con otras empresas.
Cuéntanos alguna anécdota divertida que recuerdes
Durante unos años compatibilicé mis tareas de dirección del centro con los siniestros graves. No recuerdo la fecha, pero sería a finales de la década de los 80. Tuve una auditoría de siniestros por parte de los Sres. Miñarro (e.p.d) y Aparicio. Al acabar la misma me dijeron que estaba “descentralizado”, palabra que no entendí de forma adecuada y que me llevó a estar varios días sin dormir hasta que me llegó el informe escrito.
¿Cuál es el mayor cambio que viviste durante tu trayectoria laboral?
Ha habido muchos, pero yo creo que el que cambió mi carrera profesional fue el aceptar ser director del centro de Elche, pasé de administrativo todo terreno a dirigir un centro que entonces solo tenía 2 administrativos, un conductor de ambulancia y un servicio médico concertado. Como he comentado en otro punto de la entrevista no tuve tiempo para pensarlo. La experiencia vivida en aquellos años creo ha marcado el resto de mi trayectoria en la mutua ya que entre otras cosas tuve la gran suerte de aprender de muy buenas personas que me ayudaron en los momentos complicados, que por supuesto los hubo.
¿Qué actividades o pasatiempos has incorporado a tu vida después de jubilarte que no tenías tiempo para hacer mientras trabajabas?
Lo he comentado al principio, la pandemia me ayudó a centrar el tiro y por qué no decirlo, los consejos de mi familia, mi mujer y mis dos hijas. He vuelto a la Universidad, a las Aulas de la Experiencia, que son áreas formativas para mayores de 55 años. Estoy como voluntario en Cáritas Elche, en el área de empleo y llevo las relaciones institucionales ya que por mi bagaje profesional y personal sigo contando con relaciones en empresas e instituciones. No me olvido de los viajes, que suelo realizar con un grupo de amigos de toda la vida, pero en especial los que hago con mi familia, y que solemos hacer a la menor oportunidad. También participo en la Asociación Valenciana de Jubilados de Asepeyo ya que me permite estar en contacto con otros compañeros y participar de actividades culturales y lúdicas con ellos.
¿Ha cambiado tu percepción del tiempo desde que te jubilaste?
He de reconocer que al principio de mi jubilación me costó romper con la rutina, pero con el tiempo lo que sí valoro, y mucho, es que soy el “dueño” del mismo y lo administro de otra forma. Aparte de estas actividades que he comentado soy un amante de la música, de la lectura y sobre todos de mis amigos con los que comparto aficiones y muy buenos ratos, casi siempre alrededor de una buena mesa.
¿Cuál es la mayor diferencia entre la Mutua de cuando empezaste y la actual?
La base de nuestra actuación se realiza a través de los trabajadores que componen la plantilla de la Mutua. Obviamente los medios técnicos del año 1978 no son los mismos que en el 2024, se ha avanzado mucho y se ha dado un gran salto en lo cualitativo y cuantitativo. Por poner un ejemplo: de hacer las fichas de admisión a mano a tener una historia clínica única, disponer de telemedicina con nuestros hospitales, radiología digitalizada, posibilidad de hacer reuniones y formación vía telemática, etc. evidencian que el salto tecnológico ha sido fundamental. Y aquí vuelvo al principio de la pregunta: creo que las personas que componen la plantilla de la Mutua han sido, son y seguirán siendo uno de nuestros mayores valores como entidad.
Tú que has estado muchos años en la Mutua, ¿cuál es, en tu opinión, el principal motivo que hace que los trabajadores se queden en Asepeyo a lo largo de los años?
Cuando tienes una mirada con la perspectiva que te da el tiempo desde fuera de la entidad y conoces otras empresas entiendes mejor porqué la antigüedad es tan alta en Asepeyo. Obviamente habrá opiniones distintas a las mía, ya que la Mutua en más de 40 años ha pasado por situaciones complejas que han afectado en ocasiones y mucho a sus trabajadores.